CEMENTO: ¿Puedo morirme en tu boca?

Cemento, dirigida por Consuelo Iturraspe, tiene como principio la caída de un hombre. A través de un monólogo, Terry, interpretado por Leonel Elizondo, se encarga de contarnos su fracaso amoroso, pero lo hará de una forma particular, a través de una gran carta dirigida a su amor, al hombre que lo hundió en el suelo. Un adiós amoroso en cartas, como solo sabe narrarse algo que supo existir pero ya no más. Sobre el piso negro, casi sin iluminar del escenario, solo hay un sillón y un hombre. Durante toda la obra solo habrá eso, un sillón y un hombre. Un ruido de batería acompaña al derrumbe, que viene del fondo de la sala, lo tira al suelo y, boca abajo, lo deja casi implorando.

Lxs músicxs Florencia Piterman, Ana Sofía y Julián Piterman, detrás de un telón semitransparente, además de acompañarlo con conocidas canciones de los 80, entran y salen de escena guiadxs por la necesidad de Terry. El personaje reconstruye la ruptura amorosa rodeado de las canciones, en las que se sostiene, a modo de afectos, en las que hila los puntos de quiebre. Así nos muestra, pero también logra ver él mismo, las situaciones que lo llevaron al punto en el que se encuentra. Por momentos, se separa, toma distancia y deja que lxs musicxs tomen la escena, que representen algún momento de lo que fueron como pareja. Porque Cemento, bajo una luz tenue que rebota en las paredes negras, no es solo una forma del desgarro que deja la separación, sino que es también una búsqueda de cierre, de entender el por qué de lo que pasó: un develamiento que Terry necesita para comprender incluso su propio nombre. 

Como en toda carta, Terry se pierde en el escenario austero, vaciado de objetos, que solo se llena con su voz, se desvía en las anécdotas que fueron el origen de la destrucción. Incluye encuentros, mudanzas, un incendio, llamadas telefónicas y una “Carta a los hijos que nunca vamos a tener”, y se despide así de las imaginaciones que no concretaron, de las promesas a medias. Y, en medio de su desaforo, se pregunta: 

¿Qué música puede quebrarte? 

¿Cuántas formas tenemos de morir? 

¿Puedo morirme en tu boca? 

Esta obra cuenta la historia entre dos hombres que supieron amarse, desnaturaliza la asociación típica de lo que históricamente se creyó atribuido solamente a las mujeres: que los varones no sufren. Leonel, que interpreta a Terry como si el personaje hubiera sido creado para él o como si lo conociera de toda la vida, con una precisión y contundencia que asombra, nos invita a pensar qué queda del amor cuando termina y de cuántas formas puede sufrir un cuerpo. 

Por Camila Miranda De Marzi

Fotografía: Sabrina Brunetti López

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