No soñarás flores: el vértigo

Hay muertes que producen un daño semejante que después no queda nada, ni aspiraciones, ni deseos, ni ganas. Solo un respirar automático y denso, como si el aire fuese carbón. No soñarás flores de Fernanda Trías, habla sobre esas muertes que te desarman la vida. No sobre el acontecimiento en sí, sino sobre cómo queda una hija después de la muerte de su padre o cómo piensa un sepulturero que entierra muchos cuerpos cada día y conoce a la muerte como a una amiga. Los cuentos que reúne este libro tienen una escritura de vértigo, como si algo fuese a pasar todo el tiempo, como la sensación que provoca una película de terror. Pero en cada historia el miedo no son monstruos, ni espíritus, acá lo que hay son humanos rotos, egoístas, raros; personas comunes que Trías logra construir mediante un lenguaje filoso, punzante. 

A veces no es la muerte la que aparece, sino algo de eso que deja: un final, una ausencia, locura. Dos amigas deciden irse de viaje a un pueblo de Francia y  en todo momento esperamos un evento crucial, un hecho que desacomode esa falsa sensación de comodidad que sostienen esas amigas que, en realidad, no se conocen nada. O una mujer escribe un cuento que nunca terminará de escribir, sobre una relación de tres que sí lo hará, pero sin antes dejar de mostrarnos cómo es ese vínculo impar, el triángulo del fracaso. 

En cada cuento les personajes nos enseñan cómo piensan, ven, viven. Logramos adentrarnos en la historia en las primeras oraciones, no porque sea una historia reveladora, sino porque cada voz dice cosas que nos descolocan. La empatía no es automática, es más bien la intriga, un interés que Trías instala en nuestros párpados y nos obliga a querer saber qué hará esa joven que necesita revisar el celular de un hombre al que acaba de conocer o esa madre que después de diesiseis años vuelve a reunirse con su hija adolescente. 

Hay muertes, pero también vínculos que desde el principio conducen a su propio final. Estos cuentos nos instan a ver el punto exacto en que alguien está por hacer algo que definirá su vida o su muerte. La lectura de este libro es así: como si todo el tiempo estuviésemos a punto de saltar o como si ya estuviésemos en el aire. 

Por Camila Miranda De Marzi

Arte: Van arce