La fantasma, de Nuria Abramowicz

“–¿Es mi carta astral? – Lo miré de reojo entusiasmada e insití–:¿Qué ves? Mi voz sonó despreocupada y ligera. Un tono que jamás volví a usar con él.

–Sos lo menos. El cero y la nada. Una condena, un fantasma, humo. El grito, el vacío, el horror reprimido, almacenado y abandonado en el fondo del cuerpo. Lo que se intuye pero se desestima. Lo negado, lo robado, lo muerto y enterrado, lo putrefacto, lo fermentado. La voluntad amordazada, suprimida, secuestrada, cautiva sin chances de ser rescatada (…)  En síntesis una infeliz (…) lo más probable es que nunca llegues a nada por tu cuenta y te muevas para siempre a la sombra de los demás”.

Amanda no sabe nada de astrología, pero no puede negar que algo de lo que se describe en esa carta resuena con su vida. En plena crisis amorosa de la que no se hace cargo, le llega un nuevo trabajo como guionista: escribir un programa de astrología en el que su conductor, Miseria, se enfoca en los puntos negativos de los astros, divulgando una suerte de horóscopo siniestro.

Amanda es presa de la locura de este déspota honesto que corrige sus guiones con una devolución feroz:“Usás motor en vez de violencia para Marte, estrategia en vez de manipulación para Escorpio, idealista y no tirano para Sagitario, conciliador y no condescendiente para Libra. ¿Querés que siga o entendiste?”.

En La fantasma, su autora, Nuria Abramowicz, muestra la decadencia del mundo de la televisión, desmantela la fantasía del trabajo soñado en un medio de comunicación,  para mostrar la mediocridad de un ambiente hostil, rancio y machista.  Con una pluma sarcástica y cargada de humor denso, nos cuenta la vida infeliz de una mujer que no puede decidir, que no logra enfrentarse a sus temores ni aferrarse a sus deseos: mantiene una pareja que ya no funciona, trabaja en un lugar que detesta, soporta las humillaciones de una madre egoísta que se comporta como si fuera su hija.  Amanda se ve arrastrada por la corriente, y no fluyendo con ella. Su vida irá tomando nuevas formas, tironeada por el afuera y por las circunstancias que pareciera nunca poder dominar.

En esta sucesión miserable de eventos, la protagonista intenta encontrar el amor, una dirección a su vida, y, sobre todo, encontrarse a sí misma.

La fantasma (Odelia Editora) es el retrato de una loser con la que todxs podemos identificarnos, empatizar y reírnos de su desgracia.
Además (aunque no sea necesario para la apreciación del texto), quienes disfrutan de la astrología van a encontrarse con personajes que se vinculan a través de sus “malos aspectos” y que, por eso mismo, se vuelven encantadores.
Esta comedia, cargada de emoción, es el viaje de una heroína anónima que azarosamente va logrando lo imposible: torcer el destino.

Por Lala Sosa
Ilustración: Matilde Néspolo