Verde agua: el otro lado de la foto

Un sótano lleno de salames y una mujer atada: eso es lo que se ve cuando apenas se entra en la sala. Es una de las noches más importantes para el candidato a gobernador de Entre Ríos, dueño de una empresa de embutidos. La mujer atada es su hija, Antonia, una persona esencial en la empresa familiar.

Cargada de un humor irónico y un tinte de sarcasmo, Verde Agua busca ridiculizar la postura de los personajes que poco a poco van mostrando el entramado de una familia que parece perfecta frente a las cámaras, pero que puertas adentro está plagada de aristas. Se descubren los recovecos del vínculo de una hija, madre, tía y amiga, todas unidas por una única figura masculina, el gobernador, siempre ausente, que desata un caos en esta dinámica política-familiar. Las mujeres visten vestidos color verde agua, al igual que la corbata del gobernador. Es lo único que las une y lo único que las diferencia. ¿Cuánto hay oculto detrás de esta fachada?

Las mujeres extravagantes de esta obra, logran una sensación de comodidad instantánea en el público, al mismo tiempo que no dejan de plasmar una realidad desconocida: cómo vive una familia poderosa de la política. La obra recorre los espacios no transitados, los secretos que toda familia guarda, pero que en este caso se callan por un motivo: poder. 

El poder es un imperativo que atraviesa a cada personaje y lo empuja a tomar decisiones; algunas tan locas y descabelladas que hasta generan risa, otras tan perversas que dejan al público hundido en la butaca. La pregunta que al principio aparece en letra chica, al final estalla con bombos y platillos, ¿Qué están dispuestas a hacer por un poco de poder? 

Esta obra por demás potente dirigida por Marina Lamarca, expone las miles de capas que estas mujeres debieron acoplar sobre su piel por permanecer al lado del gobernador.  Como tantas otras veces, vemos a una mujer, literalmente, salvándole las papas a un hombre. En este caso, cinco mujeres que son encarnadas por Sol Aguero, Anabella Aisenberg, Agusta Bermudez, Ayelen Garaventta y Lili Popovich.Verde Agua la pueden ver en el Teatro Border, el primer teatro sustentable de Argentina.

Por Matilde Nespolo y Camila Miranda De Marzi

Arte: Matilde Nespolo