La trama materna ahora también soy yo

“Hoy veo que hay algo que aprender de vos

y es a amar lo que no me pertenece.”

Sharon Olds

El epígrafe de Sharon Olds que abre este poemario no podría actuar con más precisión. Y es que entregarse a la maternidad es volver a aprender a mirar el mundo mientras se transita un estado anímico que pivota entre la confusión, el miedo, la desesperación, la incertidumbre y el amor. 

En La trama materna (Caleta Olivia, 2020), el último poemario de Gabriela Larralde, una voz poética se abre a este rol heredado y comienza a interpelar a esa que fue y que será, dándole la bienvenida a una identidad mutada que se propaga por el espacio: Lleno de mamadera/y la tiro. Tiro mi leche tibia por la bacha/del baño de un bar. 

Carente de cronología, los poemas transcurren desordenados, entre momentos que no se diferencian por la presencia o ausencia del sol, sino por ese contacto físico inexperto y extraño: entre las sábanas/aparece su olor/¿o será el mío?/asisto a la creación/de este olor nuevo/diferente, nuestro.

Que el lenguaje sea directo y cotidiano no significa que no se traten temas complejos; esta voz no tiene límites ni reparo en sumergirse hacia lo más profundo a la hora de expresar lo que siente o crear diferentes maneras de nombrar, volviendo a un modo de comunicación más intuitivo: Algo nace ahora/sonidos que nos nombran:/un llanto, un murmullo,/los ojos adentro/de los ojos que miran/le digo te amote-/te-a-mo/la invención del amor/es un sonido

Sin embargo, el mayor hallazgo son los descubrimientos que esta nueva conexión genera sin querer, en una suerte de ruleta rusa, mostrando claridad y devoción: una faja me apretaba/a mi forma original/ella dijo mami/y en ese instante me aferré al amor/que supe, es lo contrario a la locura. Un amor ininteligible que reduce cualquier obstáculo a la nada misma. 

Ana Clara Chanvillard

Arte: Vanina Arce