“La pasión según G.H.” la cucaracha y yo: una misma y distintas

G.H. empieza su día como cualquier otro. Desayuna, enciende un cigarrillo y organiza sus tareas del día; entre ellas elige limpiar la habitación de la criada que ha quedado vacía. Esta simple decisión que no le tomó más de unos segundos y que en la vida de cualquier persona pasaría como un hecho sin trascendencia, es el comienzo de una serie de acontecimientos que la llevaría a la revelación, al descubrimiento propio y a una crisis de identidad absoluta. 

“La pasión según G.H”, escrita por Clarice Lispector, es una novela reflexiva de una frondosa poesía. La voz que cuenta su propia historia, entre verborrágica y meditativa, le habla a un tú; a una segunda persona que es le lectore misme. Nos invita un poco, otro tanto nos zambulle en esta habitación que ahora está despejada. G.H es una mujer de clase media alta de Río de Janeiro que toda su vida ha vivido de una única manera: cómoda, sin mayores perturbaciones, pretendiendo ser, mostrando de ella lo que le es funcional. 

G.H. está parada en la puerta de la habitación y después de un rápido vistazo general descubre una cucaracha. Como toda gran revelación interior, esta se desencadena por un suceso externo y cotidiano; este pequeño bicho, este ser “inmundo”, como G.H. lo llama, es lo que detona una crisis nerviosa, espiritual y obsesiva. La mujer está en un punto de inflexión que no admite retorno y del que no puede hacer nada más que permanecer. Primero rechazo, miedo, parálisis y después reconocimiento, comparación e identificación. 

“La pasión según G.H.” es una novela que habla del amor, de la identidad, de la máscara que todes tenemos, de lo que sucede cuando un hecho crucial nos atraviesa de lleno y nos deja estacades al piso, recapitulando nuestra vida entera: ¿Quién soy? ¿Cómo llegué acá? ¿Qué hago acá? ¿Qué es el miedo? ¿Por qué tengo miedo y a qué? 

Este libro es ante todo una confesión sincera y honesta con ella misma. Es una serpiente y les lectores vemos el momento exacto en que cambia de piel: conocemos a G.H como la que fue y la que ya no es. Se desdobla para tomar conciencia de la mujer nueva que nace: tiene que mirarse, aprender a reconocerse, gritar, enloquecer y desenmascararse para conocerse primeramente. Debe descubrir quién es realmente esa mujer que mira en su fotografía.

Por Camila Miranda De Marzi

Arte: Van arce