La violencia de género en el cine de “Bollywood”

Reflexionando sobres los consumos culturales en general, me enfoqué en el consumo que realiza Occidente del cine proveniente de India, específicamente del cine que conocemos bajo la categoría Bollywood.

Por cierto, el Bollywood alude al cine en idioma hindi, por lo que resulta necesario destacar que en India conviven una gran cantidad de lenguas y hay películas en idiomas tamil y télugu, entre otros.

Bollywood es una mezcla de las palabras Bombay (ciudad actualmente llamada Mumbai) y Hollywood. Mumbai es el principal, pero no el único, centro de la industria del cine en India.

Ahora bien, como en toda creación y producción de bienes culturales (ya sea el cine u otras manifestaciones artísticas) hay una intencionalidad. La producción de formas simbólicas a través del cine, comunican y perpetúan ideas, costumbres y prácticas en el “sentido común”.

No es una novedad que, a la hora de hacer determinados consumos culturales, se ponen de manifiesto ciertas prácticas enquistadas en nuestra biografía y formación. A veces, en ese marco de disfrute y distención se consumen acríticamente ciertos bienes culturales, donde se naturalizan, por ejemplo, acciones opresivas tales como el acoso y la violencia género.

Este tipo de consumos van día a día construyendo un sentido común en las diferentes sociedades. Desde el feminismo, hace muchos años se viene abordando el tema del “machismo” en el humor o la publicidad. Y tal como ocurre con los chistes y las publicidades, la industria Bollywood no está exenta de la reproducción y naturalización de prácticas estigmatizantes y opresivas.

Si se analiza el común de casi todas las historias de amor de las películas indias, desde los 80’ hasta la actualidad, hay un patrón constante: la romantización del acoso que sufren las mujeres. Y digo casi todas las películas, ya que hay excepciones. ¡Como todo en la vida hay excepciones y dentro de la industria cinematográfica india hay propuestas muy interesantes y bellas!

Volviendo al tema del acoso en las edulcoradas historias de amor en el cine indio, invito a pensar que el cine es una forma más de relatar y graficar con imágenes nuestras prácticas sociales cotidianas. En la antigüedad los seres humanos dejaban testimonio de lo que veían a través de las esculturas, las pinturas, etc. Pues bien, con el cine pasa lo mismo: se retrata lo que se ve y lo que sucede. Y aquí hay una triste constante, no hay mujer en el mundo que no tenga para contar una historia de acoso.

Obviamente, considero que queda a criterio de cada persona qué hacer respecto de sus consumos culturales. Pero no todo da lo mismo. Siempre está bueno tener presente que la industria cinematográfica en general romantiza y naturaliza la violencia y el acoso. Esto no sólo sucede en India, sucede en todo el mundo, aunque debo admitir que en el cine indio la mayoría de las películas hablan de historias de “amor” entre un hombre y una mujer. Asimismo, donde se recuerdan cuáles son los deberes de una mujer, a saber: obediencia, casamiento, tareas domésticas, procreación, etc.

Leyendo sobre feminismos y producción audiovisual, no me llevé ninguna sorpresa; amargamente las mujeres siempre estuvieron sub representadas. Pensemos, por ejemplo, en las historias de “súper héroes”. En tales películas, en general, las mujeres cumplen roles secundario, con personajes que deben ser rescatados.

No obstante, lentamente en el mundo y en India, prolifera una oferta por fuera del cliché. Y de a poco no sólo se retratan historias de amor de hombres que acosan a mujeres y la posterior “feliz” unión en casamiento.

El pensamiento crítico nos ayudará a ir avanzando en la erradicación de estas tradicionales representaciones y en la inclusión de otras; escribiendo estas líneas pensaba en las historias de amor entre mujeres y recordé la película Fuego (1997), dirigida por Deepa Meetha de su trilogía (Fuego/Tierra/Agua).

Fuego pone en el tapete el amor entre dos mujeres que son concuñadas, que se conocen y se aman a escondidas porque pertenecen a una familia india híper conservadora. Recuerden que en India los matrimonios son arreglados entre familias aunque, nobleza obliga, debo decir que paulatinamente algunas parejas se eligen por amor.

Más recientemente, en 2019, se estrenó una película en idioma hindi llamada Ek Ladki Ko Dekha Toh Aisa Laga (‘Cómo me sentí cuando vi a esa chica’). Y es así que poco a poco la diversidad en el amor va llegando al cine. Dato no menor -que debo resaltar-: en India hasta 2018 la homosexualidad era ilegal, por una ley de los británicos que databa de 1860.

Me gustaría enfatizar que más allá de lo que conocemos como Bollywood, hay películas de los 70’ y 80’ donde temas como sororidad, la búsqueda de autonomía de las mujeres y  el deseo, entre otros, irrumpen en la pantalla grande. Pienso en películas como: Mirch Masala (1986) del director Ketan Mehta; Bhumika (1977) de Shyam Benegal; o Sati (1989) de la directora Aparna Sen. Sólo por nombrar algunas películas “diferentes” al común de lo que conocemos en occidente como cine indio.

Escribo esto con la esperanza que haya cada vez más fans del cine y del Bollywood que piensen en la inclusión de la diversidad.

Namasté!

Por Manjula
Arte: Van Arce